
El lenguaje, es totalmente primitivo, aunque nosotros nos creamos que somos los herederos, dueños y señores de este planeta en el que habitamos, desconsiderando a otras especies vivas que también lo habitan. Posiblemente el resto de especies que consideramos menos desarrolladas estén mas cerca de esa comunicación universal que no posee el habla y con lo cual es sincera y no contiene en su sistema de comunicación a la mentira.
Hemos dejado a un lado los gestos, las posturas, los olores, etc… hasta que no lleguemos a comunicarnos por medio del pensamiento, único idioma universal y común para todas las especies no llegaremos a nada, solo a la utilización del habla como medio para conseguir nuestros fines, de una manera engañosa e hipócrita en la
mayor parte de los casos.
T.N.T. For The Brain (Enigma)
En el leguaje podemos diferenciar entre sus extremos, verdad o sinceridad y mentira o engaño, habitando entre medias la hipocresía.
Definiremos a la verdad como el estado honorable de nuestra conciencia, difícil de llevar continuamente en nuestra existencia, pero sinónimo de la realidad, aunque también pueda ser muy particular (cada uno tiene su verdad dentro de la realidad) pero esto no es ni mas ni menos que el fruto del mal entendimiento de la comunicación a través del lenguaje. La verdad suele ser dura, pero por muy dura que sea siempre lo es menos que el galopar incesante de la mente ante la duda o la sospecha, ejemplo: si a un enfermo terminal le ocultas su destino, mas tarde o mas temprano se dará cuenta de la realidad y te podrá reprochar el tiempo perdido ante tal realidad.
Definiremos la mentira como la transgresión consciente de la realidad, por la que se persiguen objetivos no nobles o incapaces de afrontar. Existe dentro de ella una amplia gama, desde banales, compulsivas, hasta trascendentales. Es la lacra del lenguaje, la parte que debía de ser inexistente dentro de la comunicación hablada. El filósofo alemán Nietzsche dijo: “Lo que me preocupa, no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré confiar en ti”.

La vida es como un juego, en el cual cada uno/a va desarrollándose por medio de jugadas o movimientos, pero hay juegos en los que se ocultan las piezas como las cartas, dando lugar al engaño y a la picaresca y juegos abiertos como el ajedrez en el que todo esta a la vista dentro del tablero.
Elige tu tipo de juego.
Angel